Aborto legal, un problema de salud pública, no de creencias religiosas

La séptima presentación del proyecto de Ley por un aborto seguro, legal y gratuito, se dio en el marco de una conferencia de prensa, donde las participantes del movimiento de mujeres estaban más que esperanzadoras, por fin se iba a discutir el proyecto en el Congreso.

Nina Brugo, Secretaría de la mujer en UP, sostuvo que “el movimiento de mujeres está protagonizando el hecho insólito de que, por primera vez, luego de siete presentaciones, lo hicimos con 71 firmas que atraviesan todo el arco político”.

Claudio Lozano, presidente de UP, prosiguió: “Este es un momento de mucha alegría, la verdad que, la primera vez que se presentó este proyecto, yo fui el primer diputado varón y éramos muy pocos. Que hoy estemos en posibilidad de garantizar que haya un debate en el Congreso, que ya se hayan manifestado a favor tantos diputados, revela como puede crecer la política cuando tiene compromiso, pasión, seriedad, que es lo que ha demostrado quién es, probablemente, una de las experiencias populares y dinámicas de la Argentina en los últimos tiempos como el movimiento de mujeres. Y, lo que ha conseguido este movimiento es fenomenal”.

Proyecto aborto Proyecto aborto


Brugo
agregó que “es un crimen, un femicidio que el aborto clandestino aún esté en nuestro país y se esté llevando tantas muertes. Dicen que esta Ley se llamará Lidia Campos, una mujer de 37 años que perdió la vida en Santiago del Estero por un aborto clandestino. Y, para que no sigan pasando estas cuestiones, queremos un aborto seguro, gratuito y legal en el hospital”.

Lozano concluyó alegando que “este no es un problema de creencias religiosas, nadie está obligado a nada por esta Ley. Lo que, en todos caso, se está haciendo es sacarle el peso que implica a las mujeres sobre sus vidas y cuerpos puestos por la primacía y disposición de una determinada cultura o religión. Este es un problema de salud pública que tiene que ver con entender que, hoy, las mujeres ya abortan, que están en el medio millón al año, que la gran mayoría se hace de manera clandestina, alimentando un mercado de clínicas y demás que especulan con la vida de las mujeres y que corta de manera desigual, según la capacidad económica de cada una. Hoy el aborto clandestino es la primera causa de muerte materna, tiene impactos muy serios, en aquellas que se hicieron un mal aborto y luego quieren ser madres. La verdad sería cínico no aprobar esta Ley”.